El hombre rebelde

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Lluís Enric Mayans
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Biografía

El hombre rebelde

Por Matthew Dunn

Reparto: Xayah

Mencionado: Rakan

Lore anterior

"¬ŅAlguna vez ha sido apu√Īalado por una pluma?" - Xayah

Mortal y precisa, Xayah es una revolucionaria vastayana que libra una guerra personal para salvar a su pueblo. Ella usa su velocidad, astucia y afilado hojas de plumas para cortar a cualquiera que se interponga en su camino. Xayah pelea junto a su pareja y amante, Rakan, para proteger a su tribu menguante y restaurar su raza a su visión de su antigua gloria.



rebelde

Cuando era ni√Īa, a Xayah le encantaba escuchar a su padre cantar los antiguos himnos populares sobre los h√©roes vastayanos. Las inquietantes melod√≠as la transportaron a un tiempo olvidado hace mucho tiempo, cuando el reino espiritual bailaba libremente por todo el mundo f√≠sico. Pero, con cada nueva generaci√≥n, los humanos se adentraron m√°s en las tierras de la tribu Lhotlan, alterando la esencia ca√≥tica y cruda de Jonia para sus propios fines. No dispuesta a quedarse quieta y ver c√≥mo se desvanec√≠a su especie, Xayah ignor√≥ los decretos de su pueblo y se dispuso a razonar con los humanos.

Se aventur√≥ en aldeas m√°s all√° de su apartada casa tribal y descubri√≥ lo poco que sab√≠a del mundo exterior. Un grupo de aldeanos asolados por la pobreza la acos√≥, algunos de ellos tratando de robarle las plumas como trofeos invaluables. Otros tem√≠an su extra√Īa apariencia y llamaron a las autoridades, oblig√°ndola a defenderse. A los atacantes de Xayah pronto se les ense√Ī√≥ los peligros de interponerse en su camino, mientras los ensartaba con su letal p√ļas.


Consternada, regres√≥ a su casa, solo para descubrir que su tribu, incluido su padre, hab√≠a desaparecido sin dejar rastro. Un antiguo templo vastayan hab√≠a sido contaminado por antinaturales magia de las sombras, interrumpiendo su conexi√≥n con el reino espiritual. Xayah destruy√≥ el templo para disipar la corrupci√≥n. Casi instant√°neamente, la magia fluy√≥ de regreso a las tierras circundantes. Era una vista hermosa, pero su tribu todav√≠a no se encontraba por ning√ļn lado.


Despu√©s de pasar a√Īos entrando y saliendo de las fortalezas m√°s fortificadas y dejando un rastro de cuerpos a su paso, se hizo conocida como 'El cuervo violeta'. Viv√≠a sola, centrada √ļnicamente en la pr√≥xima misi√≥n y el pr√≥ximo paso hacia la libertad de los de su especie.

Pero luego conoci√≥ a otro vastayan que cambiar√≠a su vida para siempre. Cuando entr√≥ en la remota ciudad monta√Īosa de Vlonqo en busca de un artefacto vastayano robado, le sorprendi√≥ la extra√Īa visi√≥n de una multitud rebuznando de humanos excitables. En el escenario ante ellos se encontraba un artista vistoso y extravagante, un verdadero pavo real dorado, que cantaba viejas canciones vastayan para su cautivada audiencia. Cuando termin√≥ su espect√°culo con una deslumbrante variedad de trucos baratos, tal como los vio Xayah, la multitud estall√≥ y core√≥ su nombre: ' Rakan '. Hizo una reverencia teatral. Ella lo descart√≥ como un buf√≥n.

Xayah se obligó a ignorar al animador y completó su misión. Hizo su escape, que tenía que admitir se había vuelto mucho más fácil gracias a la distracción del bufón de los habitantes de Vlonqo.


A pesar de jurar que nunca volver√≠a a ver a este 'Rakan', parec√≠a que no pod√≠a sacarlo de su mente. Era una sensaci√≥n extra√Īa y complicada: hab√≠a una ligereza en su esp√≠ritu que ella encontraba agravantemente seductora.


Al salir de la ciudad, Xayah estaba preocupada por estos extra√Īos pensamientos, dej√°ndola moment√°neamente distra√≠da por una emboscada de un grupo de mercenarios. Ella hab√≠a estado esperando una pelea, por lo que se alegr√≥ de que se le ensangrentaran las plumas. Una buena pelea parec√≠a el ant√≠doto perfecto para distracciones in√ļtiles y sentimientos indeseados.

Fue entonces cuando Rakan hizo su Gran entrada.


Xayah insistió en que no necesitaba la ayuda del fanfarrón vastayan. Rakan insistió en que no le importaba, simplemente no quería perderse la fiesta. A lo largo de la pelea, Rakan demostró ser un aliado poco ortodoxo, pero sorprendentemente intrépido y eficaz. Saltó y dio una pirueta a través de los atacantes que no podían apartar la vista de él, lo que le dio a Xayah tiempo suficiente para derribarlos con una precisión devastadora.

A pesar de sus protestas, Rakan continu√≥ siguiendo a Xayah. Con el tiempo, le dio la bienvenida a su compa√Ī√≠a y, aunque inicialmente se resisti√≥ a admitirlo, el mundo no se sent√≠a tan roto y solo. Se volvieron inseparables, con su pasi√≥n por la causa vastayana infectando a la bailarina de batalla espectacular. Ella se ha adaptado a sus formas de esp√≠ritu libre, utilizando el caos que crea Rakan como distracciones perfectamente sincronizadas. Juntos, luchan para liberar el abundante flujo de magia de Ionia para que el vastaya pueda prosperar una vez m√°s.

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